




El Bosque de Quinto Real es uno de los espacios naturales más especiales del Pirineo navarro. Un territorio de grandes hayedos, historia fronteriza y vestigios del pasado que nos acompañan a cada paso.
En esta ruta guiada ascenderemos al Monte Adi (1.457 m), una de las cimas más emblemáticas de Navarra, combinando naturaleza, historia y paisaje.
Una experiencia para caminar sin prisa y descubrir un entorno lleno de matices.
Durante el recorrido atravesaremos el Hayedo de Odia, declarado Reserva Natural, uno de los bosques mejor conservados de Navarra.
A lo largo de la ruta encontraremos:
Un itinerario donde naturaleza e historia se entrelazan constantemente.
Ruta circular con inicio y final en Sorogain.
Comenzamos la ruta junto al albergue de Sorogain (883 m), adentrándonos en el bosque por una senda que acompaña la regata de Odia.
El recorrido asciende progresivamente, cruzando en varias ocasiones el curso de agua, hasta alcanzar el collado de Agatun (1.252 m), tras atravesar el impresionante hayedo.
Desde este punto afrontaremos el tramo final hacia la cima del Monte Adi (1.457 m), ya en terreno más abierto, donde disfrutaremos de amplias vistas y encontraremos restos de la Línea P.
Tras el descenso nos dirigiremos hacia el collado de Urkiaga para visitar el conjunto megalítico de Adiko Soroa, formado por varios cromlech y un menhir bien conservados.
El regreso se realiza volviendo al collado de Agatun y descendiendo nuevamente hacia Sorogain, atravesando de nuevo el bosque de Odia.
Ruta adecuada para personas con una condición física media, habituadas a caminar.
El ritmo será progresivo y adaptado al grupo, priorizando la seguridad y la interpretación del entorno.
Zona de Sorogain (albergue o parking cercano).
Posibilidad de organizar transporte desde Pamplona u otros puntos.
Consultar calendario.
Se concretará al confirmar la actividad.
La actividad se realiza con guía profesional.
El objetivo es disfrutar de la actividad con seguridad y respeto por el entorno.
Una ruta para combinar naturaleza, historia y paisaje en uno de los rincones más especiales de Navarra.
Una experiencia para caminar, observar y conectar con la montaña.