




La Sierra de Aralar es uno de los espacios naturales más singulares de Navarra: un macizo kárstico donde se alternan hayedos, pastizales de altura y un patrimonio histórico y mitológico muy presente.
En esta ruta guiada por la Sierra de Aralar recorreremos antiguos caminos entre el Santuario de San Miguel de Aralar y el valle de Larraun, descubriendo nacederos, dólmenes y paisajes abiertos con grandes vistas
Una propuesta para caminar con calma, entender el territorio y disfrutar de la montaña con seguridad
Aralar combina bosques de haya con amplias zonas de pastizal y un relieve kárstico muy característico: dolinas, simas y lapiaces que modelan el paisaje.
Durante la ruta visitaremos algunos de sus rincones más interesantes:
Además, conoceremos los usos tradicionales del territorio, la vida pastoril y las leyendas asociadas a este macizo.
Travesía lineal desde el Santuario de San Miguel de Aralar hasta Iribas.
Comenzamos la jornada en el Santuario (1.232 m), un enclave emblemático con gran valor histórico y cultural. Desde aquí iniciaremos el descenso siguiendo antiguos caminos tradicionales que conectaban los valles con el santuario.
Atravesaremos el valle de Ata, rodeados de hayedo y zonas abiertas, hasta alcanzar el collado de Burdingurutze, límite entre varios términos locales.
Continuaremos hacia el dolmen de Txoritxoberri antes de adentrarnos en la zona de los nacederos de Iribas, donde observaremos fenómenos kársticos como surgencias, sumideros y simas.
Finalizaremos la ruta en el pueblo de Iribas.
Ruta adecuada para personas con hábito de caminar y una condición física media.
El recorrido es principalmente en descenso y el ritmo se adapta al grupo, favoreciendo la interpretación del entorno y el disfrute del paisaje.
Desde Iribas organizaremos el traslado hasta el inicio de la ruta.
A determinar según calendario.
La actividad se realiza con guía profesional.
El objetivo es disfrutar de la Sierra de Aralar con seguridad y respeto por el entorno.
Una ruta para conocer la sierra desde dentro: caminar entre hayedos, comprender su paisaje y dejarse sorprender por su historia.
Una experiencia para conectar con la montaña y recorrerla con otra mirada.